jueves, 20 de julio de 2017

Meditaciones y Visualizaciones con los signos

Presentamos distintos ejercicios especialmente preparados para meditadores que poseen un mínimo de conocimientos astrológicos, cuya práctica les permitirá introducirse en la esencia de sus signos solares. La técnica puede aplicarse también para planetas en signos y cúspides de casas en signos.


ARIES:

Visualicen un cielo completamente cubierto por oscuros nubarrones, densos, macizos. Sus colores son grises, negros, con reflejos violetas y púrpura. Casi no hay luz en esas nubes. Se mueven lentamente, pesadamente en la oscuridad. Debajo de ellas esta el Océano. Plomizo, con olas gigantescas que se elevan amenazantes y caen pesadamente sobre si mismas. Vean como surgen, densas, desde la profundidad, y como abren abismos en su ascenso. Observen todo ese movimiento de nubes y Océano, oscuro, lento, sin color. Y ahora vean un rayo que golpea las nubes, escuchen el fragor de un trueno, y vean un haz de luz solar que atraviesa la oscuridad y toca el mar. Y vean como desde el fondo del Océano se eleva un torbellino de fuego, rojo, ardiente, que avanza con fuerza terrible hacia la superficie. Vean como el fuego irrumpe entre las olas y como de el sale, dando un salto sobre las aguas un enorme carnero luminoso. Lleno de fuerza, lleno de luz, lleno de fuego. Vean como se eleva imponente sobre las olas y como ahora salta sobre la playa. En la playa sobre la arena brilla el sol. Allí todo es luz. Y el carnero corre, poderoso, hacia adelante en la arena dorada. Nada puede detenerlo. Vean su gran cabeza con cuernos en espiral. Sus ojos están clavados en la arena. No mira adonde va. Solo corre. Lleno de luz, lleno de fuego. A veces se agita. Cabecea para quitarse las algas del fondo del mar que aun cuelgan de sus cuernos y de sus patas. Y corre, corre, siempre hacia adelante. Entren en el carnero. Sean el carnero. Y sientan la energía que tienen, la potencia, la libertad. Solo desean correr; sentir sus músculos poderosos, sus patas golpeando el suelo. Sentir su fuerza. Sentirse... Sentirse... Ser... No miran hacia adelante. No hay paisaje. No les interesa. Solo existe la arena de la playa que pasa velozmente ante sus ojos, y esa sensación de potencia, de libertad. A lo lejos aun se escucha el fragor del Océano. Y ustedes siempre corren hacia adelante. Sintiéndose ser energía... Ser luz... Ser fuego... Sintiéndose ser... Ser


TAURO:

Visualicen nuevamente al carnero. Véanlo correr; siempre. Pero ahora esta cansado. Jadeante. Esta exhausto. Sus patas ya no tienen la fuerza de antes. Se siente débil. Tiene hambre... Hambre. Necesita detenerse aunque no quiera. Ya no puede avanzar. La playa ha terminado. Vean como aparece ante ustedes una hermosa pradera, extensa, abierta. De pastos verdes, altos, frescos. Con árboles llenos de frutos y de flores. Escuchen el canto de los pájaros. El cielo es muy azul, sin nubes. Vean mariposas de hermosos colores y abejas que zumban de flor en flor. Escuchen el ruido del agua entre las piedras de un arroyo. Todo esta lleno de vida. De vida exuberante, fecunda. Y esta en paz. Todo crece en paz. Y el carnero comienza a alimentarse en esa paz. Y al hacerlo crece. Crece y se transforma. La luz del carnero va dejando lugar a la forma oscura de un enorme toro negro. De grandes y blancos cuernos. Véanlo, imponente, pero muy quieto. Solo come. Come y crece. Cada vez mas, en medio de toda esa vida. Acérquense al toro. Vean sus movimientos lentos, muy lentos, pero firmes, muy firmes. Vean su enorme cuerpo. Acérquense mas a el y acarícienlo. Sientan a través de su mano la vida potente que hay en ese cuerpo tan sólido y firme, y entren en el toro. Sean el toro. Y sientan su cuerpo, enorme. Y sientan como están firme-mente posados sobre la tierra. Extendidos sobre la tierra. Sólidos. Seguros. Sientan como no hay necesidad de moverse. Todo es lento en ustedes. Pero la fuerza es inmensa. Conéctense con las sensaciones del toro que son. El estremecimiento de ese cuerpo. Sientan la vida que tienen dentro. La vida fecunda que son. Vida potente que quiere recibir vida y dar vida. Sientan el deseo. El hambre. Y coman esa hierba que es vida. Saboréenla. Gusten la vida en esa quietud. Vean la tierra negra, grasosa, el humus lleno de vida del cual surgen los pastos. Así son ustedes. Así es el toro. Sientan su cuerpo crecer cada vez mas, lentamente, y contemplen otra vez ese paisaje. Vean su paz. Su belleza. Sientan como su frente se abre. La frente del toro esta abierta de luz. Viendo la belleza de la vida, quieta, fecunda. Generadora de infinitas formas. Ante sus ojos y dentro de ustedes fluye la vida. Adentro y afuera. La potencia de la vida... La vida.


GEMINIS:

Vean ahora como el toro se estremece. Brama. Se agita. El toro ha seguido creciendo y ahora tiene dimensiones gigantescas. Su inquietud aumenta. Sus bramidos son terribles. Algo se mueve dentro de él, pugna por salir. Vean como el paisaje ha desaparecido. El gigantesco toro está suspendido en el espacio y se retuerce furiosamente. Terriblemente poderoso. Una enorme masa oscura, llena de vida en agitación. Bramando, abre su boca enorme, y vean como de ella comienza a salir un gigantesco huevo. Muy blanco, muy brillante, va emergiendo de la boca del toro negro, hasta que sale completamente y cae en el espacio. Y ahora vean como el huevo se abre. En dos mitades. Y de ellas surge un niño. Un hermoso bebe dorado, que rie. Ríe, ríe. Vean sus ojos brillantes, despiertos. Vean su alegría. Esta jugando. Jugando con un montón de cubos. Cubos de luz y de oscuridad. Blancos y negros. Fríos y calientes. Livianos y pesados. Grandes y pequeños. Vean como los mira atentamente. Como los toca y los dispone en orden, uno por uno y va creando formas. Formas muy hermosas y variadas. Y de pronto con sus manitos las derriba. Y se ríe. Véanlo reírse. Esta lleno de alegría y de inocencia. Vean como construye y destruye, lleno de vida. Juega. Ríe. Acérquense mas a el. Tóquenlo. Perciban su vitalidad. Y ahora entren en el. Sean el niño dorado. Sientan dentro de ustedes la alegría, la frescura, la inocencia de ser niño dorado. Siéntanse rodeados de estrellas y siéntanse brillantes y vivos como el sol. Y vean a su alrededor los cubos, los infinitos cubos negros y blancos que los rodean. Ustedes están en el centro y ellos están allí para jugar. Obsérvenlos atentamente. Cuan maravillosos son. Tóquenlos. Descúbranlos y vean como pueden combinarlos. De miles de formas diferentes. Siempre nuevas. Sorprendentes. Y sientan la alegría de jugar, jugar, jugar. Construyan y de un solo golpe destruyan lo construido. Y rían. Y vean como aparece otra cosa sorprendente. Construyan y destruyan. Combinen, reúnan, ensamblen y deshagan, dispersen. Sientan toda la alegría de poder hacerlo sin límites. Sientan la inocencia del juego. Revuélquense entre los cubos maravillosos, riendo, jugando. Infinitamente.


CANCER:

Vean otra vez al niño jugando en el espacio. Está muy interesado en lo que hace. Construye formas cada vez más complejas con sus cubos de luz y de sombra. Y con sus combinaciones ha hecho una esfera. Vean sus manos trabajando en ella. La esfera es el planeta Tierra. Girando en el espacio rodeado de estrellas. Acérquense a ella. Cada vez más. Vean lo que el niño ha construido con la luz y con la sombra. Es de noche. La Luna está creciendo en el cielo. Ustedes están llegando a una jungla. Sus árboles son gigantescos. Llenos de vida. Pero todo es muy oscuro. Apenas pueden adivinar las formas en la noche. Esa masa oscura está llena de sonidos, de movimientos. Percíbanlos. Es la vida de la selva. Amenazante. Peligrosa. Pero ahora vean un claro entre los árboles. Allí hay luz. Es una aldea. Acérquense a ella. Es pequeña. Esta defendida por una fuerte empalizada. Rodeada por un foso y en la entrada hay un puente levadizo. Hay guardianes fuertemente armados protegiéndola. Entren a la aldea. Crucen el puente. Comiencen a recorrer las callejuelas. Escuchen voces, ruidos. Vean luz, perciban movimiento. Sientan olor a comida. Allí hay mucha gente. Hombres, mujeres, niños, ancianos. Están todos sentados en el centro de la aldea. Alrededor de un gran fuego. Vean sus llamas elevándose, sus brasas. Perciban su calor protector. Al lado del fuego esta el estandarte de la aldea y allí están todos. Hablan, ríen. Comen. Juegan. Cantan con hermosas voces. Las madres amamantan a sus hijos. Allí todos se conocen. Perciban como se sienten seguros, como confían uno en el otro. Vayan entrando en alguno de los habitantes de la aldea. Ustedes son uno de ellos. Escuchen los relatos de las mismas viejas historias compartidas. Sientan el calor del fuego en su piel y en su cara. Sientan el sabor de la comida. El olor. Perciban como allí todo es conocido. Desde siempre. (En esos rostros hay tantos recuerdos! De alegrías, de tristezas. De peleas, de afecto. Allí con ellos ustedes se sienten seguros. Es su vida. Vean cuan diferentes son uno del otro. Y sin embargo esa sensación de unidad. De afecto entrañable. Allí no tienen miedo a nada. Se sienten muy bien. En paz. Pero sus ojos van hacia la noche, hacia la selva y sus ruidos, allí está el temor. Allí esta lo desconocido. Sienten ganas de abrazarse con todos los demás. De estar muy juntos a ellos, sin miedo. Al lado del fuego. Quieren permanecer para siempre allí. No separarse nunca de ellos. Pertenecer a la aldea.


LEO:

Vean nuevamente la aldea. Esta amaneciendo. Todos duermen alrededor de los restos del fuego, abrazados unos con otros. Pero alguien está despierto. Un hombre mira hacia la selva. Quiere conocerla, quiere entrar en ella. Solo. Se siente diferente a los demás. La selva lo atrae irresistiblemente. Véanlo muy erguido, saliendo de la aldea, cruzando el puente, atravesando el claro. Está entrando en la jungla, llena de vida, llena de misterio. Escuchen sus ruidos. Perciban la frescura del follaje. Vean como la luz del amanecer penetra en la oscuridad. Y vean como el hombre se abre paso, alejándose para siempre de su aldea. En su camino va encontrando extraños objetos. Son objetos de poder. Primero se encuentra con un par de cuernos de toro. Y se los pone en la cabeza. Luego, una piel de león, y se cubre los hombros con ella. Más tarde encuentra plumas de águila y se las coloca en la espalda. Como alas. Y sigue adelante, hasta que llega a otro claro. Allí hay una colina. Y sube por ella. Desde la cima mira a lo lejos. Su corazón se agita. Apenas puede percibir la aldea a la distancia. Ha llegado donde nadie se había atrevido antes. Su pecho estalla de alegría, de entusiasmo, se siente lleno de fuerza, de valor. A su alrededor hay cuatro formas de piedra. Son estatuas toscas, sin terminar, dispuestas en cuadrado. El está en el centro, con sus atavíos. Una piedra tiene la forma de un toro. Otra parece un león. La tercera se asemeja a un águila. Y la cuarta tiene el aspecto de un hombre. Acérquense a nuestro personaje que está entre las cuatro enormes estatuas. Entren en el. Sean el. Véanse en el centro, sobre la colina y miren alrededor. Vean donde han llegado. Sientan su corazón latir. Se sienten poderosos, diferentes. El sol brilla con fuerza sobre ustedes. Y tienen ganas de moverse, de danzar. Dancen. Dancen llenos de entusiasmo, llenos de fuerza. El corazón les late en el pecho. Y miran el sol que brilla en el cielo. No pueden contener un grito que les sale de la garganta. Yo. Yo soy. Yo soy yo. Dancen y griten. Yo soy yo. Hasta que se van calmando. Poco a poco se serenan. y mirando en todas direcciones dicen una vez más: yo soy yo. Y con esa fuerza descienden la colina. Para alejarse cada vez mas de la aldea. Van hacia lo desconocido. Están solos. Nadie puede acompañarlos. Muy solos. Sabiendo quienes son.


VIRGO:

Vean otra vez a nuestro personaje, caminando seguro, desafiante, con sus atavíos. A atravesado toda la selva y ahora se encuentra en medio de un campo de trigo dorado. Ante él se eleva una cadena de montañas. El valle en el que está encerrada su aldea ha terminado. Las montañas le impiden seguir avanzando. Pero él se dispone a ir más allá. Nada puede detenerlo. Vean como sube a las montañas. Paso a paso. Vean las rocas empinadas, cada vez más. Y vean ahora como resbala, como cae y se golpea, y como se incorpora nuevamente y vuelve a subir. Pero otra vez cae. Rueda montaña abajo y se golpea otra vez. Esta lastimado, sucio, sangrando. Pero sigue intentándolo. Una y otra vez. Y una y otra vez va a caer. Siente que no puede. Que no puede. Esta muy lastimado. Herido. Véanlo mirando impotente a las montañas. Esta llorando. Esta agitado y ya no puede más. Vean como se tiende sobre la tierra, boca abajo, llorando, se aferra a ella. Nada puede hacer. Se abraza a la tierra. Mírenlo otra vez. Esta como inconsciente. De su boca comienza a salir un delgado hilo. Y vean como comienza a envolverse con ese hilo. Lentamente, laboriosamente, el hilo rodea sus piernas, su torso, sus brazos. Su cabeza describe amplios círculos y el hilo lo va recubriendo, rodeándolo, cada vez más firme, hasta inmovilizarlo. Es como un gusano que está tejiendo su capullo. y sigue envolviéndose en el, hasta que el capullo va adquiriendo formas definidas alrededor de su cuerpo, hasta quedar terminado. Inmóvil. Parece una estatua. Una figura imponente. Tiene garras de león. Patas de toro. Alas de águila. Y su rostro se ha transformado. Es el rostro de una mujer, absolutamente inmóvil. Es una esfinge. Véanla en su misterio. Pétrea, rodeada de montañas. Solo sus ojos de mujer tienen vida. Ha terminado su trabajo y ahora espera serenamente. Entren en la esfinge. Sean la esfinge. Sientan su cuerpo de esfinge. Están muy quietos. Solo sus ojos se mueven y todo lo ven, todo lo escrutan, atentamente. Y ahora sus ojos van hacia adentro. Vean en su interior, todo es oscuro, como una caverna. Sin luz. Pero entre esas sombras hay una extraña actividad. Algo está sucediendo aunque no pueda verse externamente. Atrévanse a percibir en su interior de Esfinge. Sientan como son tan solo un envoltorio, un capullo. Y algo se está gestando en su interior. Percíbanlo. Crece muy despacio. Se nutre de ustedes. Su cuerpo de esfinge protege el trabajo invisible, la actividad oculta. En la quietud. En la espera. Afuera el sol esta brillando y un rayo de luz penetra por sus ojos. Sientan el calor del sol en su interior. Sientan la luz solar trabajando adentro de ustedes, en su corazón. Esa luz también son ustedes. Ocultos. Latentes. Ignorados por su conciencia, pero activos, trabajando. En la espera.


LIBRA:

El tiempo ha pasado. Vean otra vez a la esfinge, misteriosa, quieta. Sin embargo algo nuevo está sucediendo. La esfinge late. Vibra. Su cuerpo comienza a resquebrajarse, se agita, se va abriendo y trozos enteros de su cuerpo caen al suelo. El capullo se está rompiendo y algo comienza a salir de él. Lentamente se va liberando del encierro. Extiende sus brazos, suelta sus piernas. Se está irguiendo. Es una hermosa mujer, la más hermosa que puedan imaginar. De largos cabellos. Sus ropas son tenues, livianas, transparentes. Sus pies apenas tocan el suelo. Todos sus movimientos son lentos, sutiles, mientras va observando a su alrededor. Y de sus espaldas van emergiendo un par de alas. Hermosas, brillantes, de colores tornasolados, casi transparentes. Vean como la mujer va hacia la montaña con sus alas completamente desplegadas. Y ahora comienza a elevarse. Vean el brillo del sol en sus alas de mariposa. Casi no las mueve, se está dejando llevar por el viento, hacia arriba, hacia las montañas. Hacia el cielo abierto, azul. Entren en esa hermosa mujer. Sean esa mujer. Sientan como se elevan, como se alejan del suelo y de los restos de la Esfinge. Vean el cielo abierto, azul, van hacia él. Siéntanse livianos, sutiles. Sientan su hermosura. Sientan la gracia que poseen, como flotan en el viento. Y maravíllense ante la belleza del paisaje que va apareciendo ante sus ojos. Todo es perfecto. Todo se abre ante ustedes y todo parece nuevo. Cada cosa esta en su lugar. Es la perfección. Pósense suavemente en la cima de la montaña. Y descubran lo que había al otro lado. Vean otros valles con innumerables aldeas, vean ríos serpenteantes. Vean más montañas. Es un mundo nuevo. Han descubierto un mundo nuevo más allá de la selva y de la aldea de la cual provienen. Muy a lo lejos hay una enorme montaña de picos nevados. En su cima brilla una luz. Sientan la alegría del descubrimiento. Otros valles. Otras aldeas. Lo nuevo. Siéntanse sonreír. Sus labios se abren en una hermosa sonrisa. Amplia. Muy amplia, radiante. Quieren conocer toda esa belleza que brilla al sol. Quieren ir hacia ella. Pero de pronto recuerdan su valle, su aldea, los suyos. Se dan vuelta para verla. Es tan pequeña a lo lejos en la selva oscura! Pero es hermosa. Ustedes sienten la vida de la aldea y la anhelan. Pero también sienten la vida que hay al otro lado. Es el nuevo mundo y también lo desean. Miran hacia uno y otro lado. Oscilan, vacilan. Sienten el enorme impulso de avanzar y el enorme impulso de retroceder. No pueden decidir. No pueden actuar. Todo es igualmente hermoso, todo es perfecto y ustedes permanecen observando a ambos lados. En su infinita belleza, las infinitas aldeas. Todo está ante ustedes, la vida se abre ante ustedes. Déjenla entrar, en la quietud, todo se abre como el cielo. Su corazón se abre. Acepten todo. Todo es perfecto, es belleza, es armonía. Vean, vean la totalidad y sus infinitos caminos, vean su armonía. Su belleza. Su orden.


ESCORPIO:

Vean otra vez a la hermosa mujer en la cima de la montaña. Véanla con sus alas desplegadas, sonriente, acariciada por el viento. Vean como su mirada ya no va hacia el horizonte. Ha posado sus ojos en una roca, y en ella hay una espada profundamente hundida en la piedra. La mujer tiende su mano hacia la hermosa y brillante empuñadura de la espada. Y con un gesto suave logra que la espada se libere de la piedra en la que estaba atrapada. Ahora la mujer tiene la espada en sus manos. Su hoja de acero brilla al sol, sus ojos están fijos en lo desconocido, y la hermosa mujer comienza a transformarse. Se está convirtiendo en un hombre; en un guerrero, corpulento, aguerrido. Miren la resolución que hay en sus ojos, perciban su intrepidez. La decisión está tomada. Este ávido por conocer los nuevos mundos. Descubrir sus misterios, encontrarse con otros seres. El pasado no puede detenerlo. Vean como se lanza montaña abajo, como corre entre las rocas. Observen la resolución que hay en sus ojos. Se ha lanzado a abrazar lo desconocido. Pero al llegar al valle, súbitamente, algo sucede. La tierra se está abriendo ante él. Es una profunda grieta, amenazante, abismal. Algo horrible, viscoso, húmedo, de fauces ardientes. Véanlo. Es un gigantesco dragón que sale a la superficie desde las profundidades de la tierra. Vean sus garras poderosas, su enorme cola y vean como despliega sus gigantescas alas. Su piel es escamosa, repugnante, y se lanza sobre el guerrero. Quiere devorarlo. Pero el guerrero no huye, está dispuesto a enfrentarlo, y el combate comienza. Vean como el guerrero golpea al dragón con su espada y lo hiere y como el dragón hiere al guerrero una y otra vez con sus garras. Vean como combaten con los ojos fijos uno en el otro. No existe otra cosa que el combate. Escuchen su fragor, los bramidos del dragón, vean el fuego de sus inmensas fauces. Hasta que el guerrero de un golpe, corta la cabeza del dragón; véanla rodar por el suelo. El guerrero siente que finalmente ha triunfado y se dispone a seguir su camino. Pero el dragón no ha muerto; una nueva cabeza crece y reemplaza a la anterior. Y el dragón vuelve a atacar, la batalla no ha terminado. Una y otra vez vean como cae la cabeza del dragón y vean como todas las veces una nueva cabeza vuelve a crecer. La batalla es interminable. Acérquense al guerrero, vean su enorme tensión en la lucha. Entren en el guerrero. Ustedes son el guerrero. Están frente al enorme dragón. Vivan el combate. Ataquen, defiéndanse. Sientan que la lucha es a vida o muerte. Están heridos. Cansados. La lucha se ha hecho interminable. Sientan el agotamiento. Nadie triunfa. Ni ustedes ni el dragón. Es una lucha infinita, sin sentido. Vean eso. Sientan eso. Y ahora miren directamente a los ojos del dragón. El también está agotado, herido. Pero algo mas ha cambiado en el. Descubran como están mirando al dragón con ternura, y al hacerlo vean la ternura con la que el dragón los mira a ustedes. Todo se ha aquietado, ya no hay lucha. Sientan como se están acercando al dragón y como el avanza hacia ustedes, lentamente. Percíbanlo a su lado, tóquenlo. Acaricien su dura piel escamosa, viscosa. Descubran lo nuevo... Sientan como les invade el enorme deseo de abrazarlo. De subir a él. Háganlo. Suban al dragón. Siéntense entre sus alas, sientan el enorme cuerpo del dragón bajo ustedes, y sientan como vibra, sientan su fuego, su poder inmenso. Están sobre él. Y vean ahora como el dragón comienza a elevarse, a volar, y ustedes están sobre él. Sientan la potencia, el vértigo de ese vuelo, como una flecha hacia el cielo. Vean hacia abajo. Como todo se empequeñece desde las alturas. Ustedes pueden verlo todo, desde alturas increíbles, golpeados por el viento, llevados por el dragón. Cada vez más arriba, más arriba... Pero ahora el dragón cambia súbitamente de dirección y se lanza vertiginosamente hacia abajo. Vuelve a echar llamas por sus fauces. Van en picada hacia los valles. Sientan la potencia de esa bajada, la energía que los lleva y vean como el dragón se lanza sobre una aldea. Ustedes no pueden detenerlo, se lanza sobre los tejados y destruye, destruye. Vean el horror en el rostro de la gente que huye, escuchen los gritos. Vean la destrucción, sientan el vértigo... Pero ahora nuevamente el dragón se eleva y va hacia el cielo, hacia arriba como un águila majestuosa y ustedes suben, suben a alturas infinitas. Pero otra vez el dragón descenderá y volverá a destruir y otra vez se elevara. Una y otra vez, el ascenso y el descenso, hacia arriba, hacia abajo. Pero cada vez más el dragón obedece a vuestras ordenes, cada vez es más dócil. Pero ustedes están exhaustos, agotados. No saben dónde ir, no saben qué hacer. Sientan eso en su corazón y vean como sus manos van hacia la espada y como la elevan al cielo. Sientan como su corazón se abre y pidan, pidan ayuda. Y vean como desde una lejana montaña con una luz en su cima, se desprende un rayo luminoso y como el rayo golpea la espada y los inunda de luz y esa luz penetra en el dragón. Sientan esa luz en ustedes, en el dragón. Están inundados de luz. Luz.


SAGITARIO:

Vean como todo se ha transformado: el dragón se ha convertido en un hermoso caballo blanco, el guerrero es ahora un jinete de ropas livianas. Véanlos como cabalgan, velozmente, como si volaran sobre una inmensa llanura. Van hacia adelante, como una flecha. Galopan entre columnas, blancas y negras, alineadas a través de la llanura. El jinete pasa por el desfiladero de columnas casi sin verlas. Velozmente las deja atrás, una blanca, una negra, una blanca, una negra. Vean al hermoso caballo con sus largas crines blancas al viento. Perciban su fuerza, su docilidad, como responde al jinete. Vean a este, tiene la mirada fija hacia adelante. Sus ojos siguen a una flecha de fuego dorado que va indicando el camino. El caballo, el jinete, la flecha, a través de las columnas, galopando en la llanura. Véanlos. Y ahora acérquense. Entren en el jinete; sean el jinete. Sientan la velocidad, el viento en la cara; sientan el gozo de esa libertad, la embriaguez del galope. Acaricien el cuello de su hermoso caballo. Siéntanlo dócil, fuerte. Es una parte de ustedes. Sientan su calor, su lealtad, como los sostiene. Experimenten la potencia del galope, su vaivén. Suben y bajan. Sientan el ritmo, el movimiento, siempre hacia adelante. Vean como la inmensa llanura pasa ante ustedes y como pasan las columnas; pero ustedes no se detienen en ellas, no se distraen. La mirada está en la distancia, hacia arriba. Tienen los ojos fijos en la flecha de fuego. Véanla, atravesando el cielo, siempre adelante y ustedes tras ella. Parece desaparecer detrás de una cadena de montañas, pero cuando llegan a ellas, allí está otra vez surcando el cielo, hacia adelante. Aparece una meta, llegan a la meta y surge otra meta. Lo único que importa es la flecha. Hacia adelante. Siéntanse libres, fuertes, en un mundo abierto. No hay obstáculo que pueda detenerlos, y nada que pueda desviarlos, la dirección está clara, hacia arriba y adelante. Siguiendo la flecha de fuego dorado. Síganla. Síganla.


CAPRICORNIO:

El jinete y su caballo blanco siguen en su carrera. Tras la flecha, meta tras meta. No están cansados. Véanlos frescos, enérgicos, siempre adelante. Pero ahora, ante ellos aparece una enorme montaña. Oscura. Sus picos nevados se recortan contra el cielo azul. En su cima ustedes pueden distinguir un hermoso resplandor. Luz. Es la misma montaña que vio inmensamente lejos, la hermosa mujer en libra. La misma de la cual emano el rayo de potentísima luz que dio en la espada del guerrero en Escorpio. Ahora está allí. Imponente. Ha sido alcanzada. La flecha de fuego se hunde en el resplandor de su cima. El jinete y el caballo blanco se detienen a sus pies con los ojos puestos en la cumbre. Ya no pueden avanzar juntos. Vean como el jinete desciende de su cabalgadura. Debe abandonar a su caballo. De una alforja toma una capa y una capucha, y se cubre con ellas. Se aleja del caballo blanco y se dispone a iniciar la subida. Lentamente. Vean las enormes rocas entre las cuales se abre paso... Sigue estrechos senderos, apenas insinuados. Va poniendo un pie tras del otro, cuidadosamente, con esfuerzo, silencioso, concentrado. Sientan el frió de la montaña, el viento punzante que los golpea. Hay niebla delante de ustedes. Y sigan avanzando paso a paso, incansablemente. Sin mirar a los costados. Siguiendo el sendero, bordeando abismos. Trepando por las rocas, siempre hacia arriba, con esfuerzo, lentamente. Vean como aparecen pequeños torrentes de aguas cristalinas, con hermosos peces en ellos. Sus pies se hunden en esas aguas, pero no pueden detenerse, siguen adelante. Envueltos en su manto, cubiertos por su capucha. En el frió cada vez más intenso, el viento cortante, la niebla espesa. Están muy solos, terriblemente solos. Solo pueden ver las rocas y la inmensidad de la montaña, los abismos. Casi no hay sendero. Parece imposible pasar por allí, pero no pueden detenerse, deben llegar y avanzan. Avanzan hacia el resplandor que aparece tras la niebla. No tienen conciencia de cuánto tiempo ha pasado, están muy cansados. Pero la cima esta allí. La han alcanzado. Esta enfrente de ustedes, al otro lado de un abismo. Mírenlo, miren hacia abajo, la inmensidad de la grieta. Es muy profunda, muy ancha. Del otro lado está la cima, la meta, el resplandor. Un frágil puente colgante cruza el abismo. Vean como se agita en el viento. Solo les queda atravesarlo. Sientan la satisfacción por haber llegado hasta allí, respiren profundamente, su pecho está lleno, tan solo falta un paso para llegar, lo han logrado. Sientan la necesidad de darse vuelta y contemplar la tarea realizada. Háganlo, miren hacia atrás, miren todo lo hecho. Recorran con su vista la montaña hasta abajo, las rocas, los senderos, y vean allá muy a lo lejos a su hermoso caballo blanco esperándolos. Miren aun más lejos, vean las llanuras que atravesaron, y el lugar en el que lucharon con el dragón. Y más allá vean las montañas que rodean al valle de donde provienen, y al otro lado de ellas los restos de la esfinge, vean las cuatro estatuas de la colina. Y aun más lejos, vean la aldea, su pequeña aldea. Y más atrás pueden adivinar la presencia del niño, del toro y del carnero. Vean todo el camino recorrido, sientan la plenitud del trabajo realizado, la satisfacción de haber llegado a la meta. Han cumplido y ahora se aprestan a dar el último paso, a cruzar el puente sobre el abismo. Dense vuelta nuevamente y vean. Sobre el puente ha aparecido algo que les impide el paso. Es un ser monstruoso que los observa fijamente. Una enorme cabra con cola de saurio. Vean su rostro con tres ojos, sus enormes cuernos y su larga cola serpentina que cuelga sobre el abismo. Sientan el enorme poder que hay en ese ser misterioso, el poder que tiene sobre ustedes. Y ahora los mira fijamente y les habla. Escuchen su voz, son miles de voces unidas, un coro horrendo que retumba sobre el abismo. La enorme cabra les hace una pregunta: ¿Quién ha hecho todo este trabajo?... Sientan el enorme impulso de contestar: Yo, Yo lo hice. Perciban la sensación de poder que hay en esa afirmación. Su mente les dice Yo. Pero recuerden a su corazón. Siéntanlo, abierto, lleno de todas las imágenes recorridas. Y dejen que su corazón conteste. Que hable. Y el corazón dice: Zodiaco, este es el trabajo del Zodiaco.


ACUARIO:

Vean como el cielo se abre, como brilla el sol y como resplandece la cima de la montaña. Todo se ilumina, y pueden ver montaña abajo, como otros hombres encapuchados van subiendo a la misma montaña, por otros senderos. Cada uno proviene de una aldea diferente, lejana, y cada uno ha pasado por los mismos estados y lleva ahora el Zodiaco en su corazón, hacia arriba, como ustedes, elevándose, todos juntos. Un trueno retumba entre las montañas y un rayo de luz desciende del cielo abierto y golpea el puente ante ustedes. Vean como la cabra se precipita al abismo, entre las rocas, como se hunde montaña abajo. Ya no hay cabra. Pero tampoco hay puente. Solo el abismo y el maravilloso resplandor al otro lado. Ustedes se despojan del manto oscuro y la capucha. Quieren sentirse libres y livianos. Su mirada atraviesa el abismo, se pierde en su profundidad y llega hasta el otro lado, al resplandor. ¿Como llegar allí? Es imposible, y sin embargo hay una sola manera. Saltar. Aunque saben que no podrán alcanzar la otra orilla. Es una locura. Pero lo harán. Salten al vacío. Sientan como quedan suspendidos sobre el abismo y perciban que no pueden alcanzar el otro lado... Hasta que algo aparece ante ustedes sobre el abismo. Es un ser luminoso, una forma de luz, de maravillosos colores. Esa forma se acerca y comienza a envolverlos. Sientan ese abrazo de luz. Entréguense al, y sientan como un Ángel está en su corazón y los va llevando suavemente al otro lado. Envueltos en esa luz descienden otra vez sobre la montaña, allí donde está el resplandor. Donde hay aun más luz y el sol brilla con fuerza y se escucha el burbujear de una fuente. Allí hay mucha gente y vienen hacia ustedes, sonrientes a darles la bienvenida. Entre risas y abrazos, ustedes pueden percibir que nunca los habían visto antes, y sin embargo es como si los hubieran conocido desde siempre. Ellos los van guiando hacia una roca de la cual surge con fuerza arrolladora agua transparente, cristalina, llena de sol. Esa agua está viva, radiante y cada uno de ellos llena un cántaro con esa agua. Hay uno también para ustedes. Véanlo. Vean sus colores y su dibujo. Es único. Es su cántaro, y ustedes lo toman y dejan que se llene de esa agua refrescante, infinita. Y ahora todos van con sus cantaros hacia el borde de la montaña. Van alegres, cantando y al llegar al borde, cada uno vuelca su cántaro en la fuente, vaciándolo en el borde. Cantando, haciendo lo que tienen que hacer sin que nadie se los diga, porque ya lo saben. Una y otra vez, con aquellos que son como ustedes y que tienen una estrella brillando en su frente. Como la tienen ustedes. Llevando el Agua hacia la ladera de la montaña. Cantando.


PISCIS:

Una y otra vez han llenado su hermoso cántaro en la Fuente, y una y otra vez han derramado su agua montaña abajo. Llenos de alegría, junto a aquellos que se han encontrado en la cima, provenientes de todas direcciones. Pero ahora el sol comienza a ocultarse. El cielo toma los colores del ocaso. Sin decir palabra todos saben lo que está sucediendo y lo que tienen que hacer. Están dejando sus cantaros, uno por uno. Vean los maravillosos cantaros, uno al lado del otro. Ahora están vacíos, y ya no sirven. Todos se van tomando de las manos y se acercan al borde de la montaña. Miren hacia abajo. Han desaparecido los valles y los ríos y las aldeas. La montaña está rodeada por el Mar. El Océano se extiende por todas partes y no se ve tierra en ninguna dirección. Observan las olas gigantescas elevándose, la enorme masa de Agua detrás de la cual el sol se está ocultando. Todos ustedes saben que tienen que hacer. Van a saltar. Desde la cima de la montaña al fondo del Océano. Van a llenar el abismo. Salten. Déjense caer. Húndanse en el Mar. Sientan como el agua los envuelve y los atrapa en su oleaje. Déjense llevar. Sean una gota de agua más en el Océano. Disuélvanse en él, y sientan como los conduce hacia las profundidades. Hacia el fondo del mar en el que va desapareciendo la luz. Todo se hace oscuro. Pueden sentir la presencia de los seres del mar, pero no pueden verlos, todo es noche. Y ya no pueden encontrar a los que descendieron con ustedes. Están solos. Perdidos en un mundo desconocido. Hasta que pueden percibir que la estrella que brillaba en su frente en la cima de la montaña les está iluminando el camino. Su haz de luz les permite ver en el fondo del Mar. Y ahora pueden ver también a otras estrellas brillar alrededor de ustedes. Por todos lados. Es como si el Cielo estrellado se manifestara en el fondo del abismo. Vean eso. Un mar de estrellas luminosas bajo el Océano. Y ahora pueden ver cada vez más. Allí está el fondo del mar. Pueden tocarlo. Y ver enormes rocas. Antiguas. Rugosas. Y debajo de ellas pueden ver que hay cangrejos. Están atrapados bajo las rocas y no se pueden mover. Vean eso. Y sientan el impulso ciego, natural de mover esas rocas. De liberar a los cangrejos. Háganlo. Las demás estrellas también lo hacen. Y las rocas comienzan a moverse. Es un trabajo arduo. Pero los primeros cangrejos comienzan a liberarse. Y nadan hacia arriba. Hacia la superficie, buscando la luz. Vean los cangrejos ascendiendo, libres. Una multitud de cangrejos que emergen bajo las rocas que ustedes mueven. Véanlos nadar junto a ustedes. Ellos no los ven. Solo nadan hacia arriba. Y ustedes permanecen haciendo su trabajo. Removiendo las rocas del fondo. Hasta que el ultimo cangrejo haya partido hacia la luz.

Por: Roberto Gutierrez

LA INFLUENCIA DE SATURNO

La astrología aporta información más allá del signo que todos conocemos que es el del sol al nacer. La Carta Natal opera como un mapa de vida. Uno de sus significados es el del planeta Saturno, que representa como estructurar, dar sostén, trabajar y poner orden. Simboliza la capacidad para conectar con la realidad objetiva y superar los caprichos individuales. Es la ley de lo irrefutable, la ley de gravedad, “Cronos”: el paso del tiempo. Muestra la capacidad o no, para aceptar límites y vincularnos con la autoridad. Ligado a experiencias vividas respecto al padre, describe el diseño que existe en nuestro psiquismo ligado al rol de autoridad, jefes o padres. Saturno organiza nuestro sentido de lo objetivamente posible, pone márgenes a la fantasía desmedida. Obliga a madurar para desarrollar estructura y sentido de la realidad, lleva a superar creciendo a través de las frustraciones y de las situaciones de represión o inhibición. Saturno tarda casi veintinueve años en realizar su recorrido alrededor del sol, al dividir ese tiempo en doce signos tendremos un período de poco menos de dos años y medio por cada signo. Se obtiene información más precisa al realizar la Carta Natal, pues aporta más datos al individuo según el área de influencia en donde se encuentra este planeta y los aspectos que recibe.

Aquí aportamos información de Saturno en su paso por cada signo y detallamos durante qué años estuvo en cada signo como claves para desarrollar una vida social y laboral más satisfactoria. Saturno puede ayudar a ponernos al servicio de propósitos superiores, al servicio a la comunidad: funciona como llave para encontrar nuestro lugar en el mundo. Descubre dónde estaba Saturno el año en que naciste como clave para mejorar tu forma de trabajar.

Saturno en signos de Fuego Desarrolla sostén y estructura confiando en la propia intuición. Obtiene seguridad, no tanto en lo concreto de la realidad sino siendo fiel a lo que a uno le gusta, dando crédito a la propia visión.

Saturno en Aries. Estructura siendo iniciador y confiando en el propio impulso. No es un lugar muy cómodo para Saturno, pues invita a correr riesgos, sugiere arriesgarse a ser líder en lo laboral y atreverse a plasmar nuevas ideas en la propia tarea.

Saturno en Leo. Estructura arriesgándose en proyectos originales, ligados al arte y a la creatividad. Confiando en la expresión de lo más genuino del propio corazón. Son sus propios consejeros.

Saturno en Sagitario. Estructura en ámbitos lejanos, con el turismo, los viajes, la enseñanza y, también, en la búsqueda de lo trascendente. Son excelentes profesores, maestros o guías espirituales o de ideologías.

Saturno en signos de Aire Desarrolla sostén y estructura confiando en la comunicación, en el intelecto y en lo mental. Obtiene seguridad en áreas que son muy inasibles: en la vincularidad, la oratoria, la comunicación y la enseñanza.

Saturno en Géminis. Estructura animándose a jugar muchas y variadas posibilidades, se estructuran experimentando. Deberán tolerar la paradoja de desarrollar sostén, firmeza y seguridad en ámbitos duales, haciendo más de un trabajo, hablando, viajando, jugando y enseñando.

Saturno en Libra. Estructura a través del encuentro con el otro, complementándose, trabajan muy bien en sociedad. Saben apreciar la ley de las formas estéticas, puras e ideales: profesiones ligadas a la estética, la belleza, las formas sociales, las leyes y la política.

Saturno en Acuario. Estructura conectando constantemente con la creatividad y el cambio. El sostén y la seguridad se dan en la red, interactuando con varias personas. Recicla continuamente, nada es seguro, sólo el estricto presente. Encuentran sostén laboral confiando en la renovación creativa de formas: en trabajos de avanzada, solidarios, conectando personas y criterios diferentes, o en terrenos artísticos o esotéricos.

Saturno en signos de Tierra Estructura confiando en lo concreto y material. Es el elemento más cómodo para Saturno. Obtiene seguridad en áreas donde se privilegia lo concreto y la materia: bancos, finanzas, campos, industrias alimenticias, edificaciones, negocios inmobiliarios.

Saturno en Tauro. Estructura confiando en el pleno contacto de las necesidades orgánicas de la materia. En ámbitos gastronómicos o de ganadería. Con perseverancia, tesón y firmeza. Imponen su propio estilo, con peso propio y capacidad para no claudicar en lo que se cree la propia profesión.

Saturno en Virgo. Estructura conectando con el orden profundo de la realidad, sabiendo trabajar en equipo, siendo parte de un sistema, aprendiendo a tener conciencia de ser una herramienta funcional a un todo superior. Grandes críticos y excelentes observadores de la realidad. Perfeccionistas y eficientes trabajadores.

Saturno en Capricornio. Estructura trabajando esforzadamente, necesita ámbitos con pautas claras, donde se respetan las normas y la ley. En trabajos donde la prioridad sea seguir un orden, siendo fiel a normas claras o a criterios unificados. Gran capacidad de trabajo y máxima exigencia en cada tarea que se realiza.

Saturno en signos de Agua Estructura confiando en el mundo emocional. No es un suelo muy firme, no es un lugar muy cómodo para desarrollar estabilidad. Se obtiene seguridad en el universo de los sentimientos, en el mundo sensible: terapeutas, médicos, novelistas, escritores, empresas familiares o emprendimientos asociados al agua.

Saturno en Cáncer. Estructura conectando con las necesidades afectivas. Para trabajar de manera más eficiente necesita la contención amorosa y no tanto el deber social o la exigencia. La forma de estructurarse es en contacto con los sentimientos, siendo fiel a lo que le pasa por dentro, con alta subjetividad.

Saturno en Escorpio. Estructura en la compleja trama de deseos y oscuridades del mundo sensible, atreviéndose a conectar con la intensidad afectiva, contactando con el poder, con lo fusionante, con modos intensos, con las experiencias más negadas como la muerte, el poder y el sexo.

Saturno en Piscis. Estructura a través del mundo híper sensible, en contacto con las necesidades universales, con el todo, con lo oceánico, con lo onírico, con el arte y con la música.

viernes, 23 de junio de 2017

QUÉ TE HACE FALTA Y QUÈ ME HACE FALTA?

Cuando no queremos hacer frente al futuro, que fácil es refugiarnos en el pasado, en el NODO SUR, en el CAMINO del MENOR ESFUERZO. Las cartas astrales de las personas con muchos planetas retrógrados, pese a los aspectos adversos que puedan tener, evidencian un camino con el se sienten familiarizados y de hecho, un retorno, una recuperación, una recapitulación y un camino en el que tienen algunos pasos ya recorridos.
 Aunque se sienten bien así y están conformes con su forma de ser, de hecho, las personas con signo natal libra o tauro y/o ascendente tauro o libra, o con Venus en primera casa, tienen dificultades cuando las circunstancias de la vida les exigen ser dinámicas, estas personas deben cultivar la INTELIGENCIA DEL DINAMISMO Y DEL ESPIRITU EMPRENDEDOR, entonces ya no experimentan esa sensación de dificultad. Aprender a expresarse emocionalmente, desarrollar INTELIGENCIA EMOCIONAL, es el reto o meta para este retorno o vida, de los nacidos en capricornio, con ascendente capricornio o con Saturno en primera casa.

Las personas piscis, con ascendente piscis o con Neptuno en primera casa deben desarrollar la INTELIGENCIA VOLITIVA, es decir, la INTELIGENCIA DE LA VOLUNTAD, de la determinación, para romper con las fantasías que suelen mantenerlos estancados. Las personas nacidas en leo, con leo en el ascendente o con el sol en primera casa deben cultivar la INTELIGENCIA RELACIONAL que les permite valorar y tener en cuenta la opinión de los demás o punto de vista ajeno. De esta manera pueden romper la imponencia, la autosuficiencia y el creerse y sentirse líderes de la manada y con derecho a la parte del león.

 Las personas acuario, con ascendente acuario o con Urano en primera casa deben cultivar la INTELIGENCIA DE LAS NORMAS Y LA INTELIGENCIA DE LA DOCILIDAD, pues donde no hay normas no hay respeto y la vida se vuelve caótica. Es algo bien conocido, que a estas personas les cuesta aceptar y respetar la autoridad y las normas y también es bien sabido, que les cuesta autonormarse, disciplinarse, controlarse o gobernarse a sí mismos, que son rebeldes y con tendencia a ser erráticos.

 Las personas nacidas en virgo, con virgo en su ascendente o con Quiròn en primera casa, deben cultivar la INTELIGENCIA DE LA ALEGRÌA, de la diversión, deben aprender a cambiar sus rígidos patrones de comportamiento, aprender a relajarse, a descansar y a compartir.

 Las personas cáncer, con ascendente cáncer o con la luna en primera casa, deben cultivar la INTELIGENCIA DE LA FORTALEZA Y DE LA CONFIANZA EN SÌ MISMOS para no buscar refugio en otros, para no depender de las personas de su entrono emocional cercano y para no bailar al ritmo de su propia inestabilidad emocional.

 Las personas nacidas en géminis, con ascendente géminis o con Mercurio en primera casa deben cultivar la INTELIGENCIA DE LA SENSIBILIDAD Y DE LOS IDEALES, abandonar la inestable curiosidad que no concreta nada e impregnar de bondad sus grandes habilidades mentales.

 Las personas nacidas en escorpio, con ascendente escorpio o con Plutón en primera casa, deben cultivar la INTELIGENCIA DE LA DIMENSIONALIDAD para no andar en el más allá, sino en el más acá, en el aquí y ahora y no dejar pasar desapercibidas las oportunidades de gozar del plano físico. Esta inteligencia les permitirá disfrutar de la vida y no andar siempre absortos en la búsqueda de soluciones y respuestas a sus más profundas inquietudes o enigmas personales.

 Las personas de signo sagitario, con ascendente sagitario o con Júpiter en primera casa, deben cultivar la INTELIGENCIA LOGICA pues en este mundo material no todo esta regulado por la bondad, el sentido humanitario, los ideales nobles y los pensamientos compasivos. Cultivar esta inteligencia les permitirá ingresar en todos los ambientes sin olvidarse de sus ideales, metas y objetivos.

 Las personas de signo Aries, con ascendente Aries o con Marte en primera casa, deben cultivar la INTELIGENCIA DE LA REFLEXION, la cual les permitirá reflexionar antes de actuar y de este modo podrán liberarse de imprudencias, accidentes, aceleramientos, necedades, ceguera y muchos errores fruto de su impulsividad mental.

 Escrito por David B para el grupo ASTRODATOS.http://astrologosdelmundo.ning.com/group/astrodatos

miércoles, 21 de junio de 2017

La Carta según tu edad

La Carta Natal es una semilla, sugiere lo que cada uno puede ser; sin embargo, que este potencial se desarrolle o no depende mucho de cada uno. Pero también existen diferentes tiempos o momentos que posibilitan ese desarrollo. Como un gran reloj antiguo, el astrólogo analiza varias ruedas o períodos, estudia la rotación de los planetas y los ciclos que generan. Son famosos los períodos de “siete” años: cada septenio marca un momento particular. Tal como la meteorología, que nos ayuda a programar según el clima, la astrología nos asiste para entender y aprovechar mejor nuestros tiempos de vida. Gracias a los avances tecnológicos y médicos, tenemos el privilegio de considerar 84 años como promedio esperable de vida. Entonces, reparemos en los septenios comenzando con los 21 años.

A partir de los 21 años: juventud, ¿divino tesoro? ¿Qué dice el reloj planetario? Saturno y Urano hacen “cuadraturas” a ellos mismos. ¿Y qué significa esto? La sociedad nos pide respuestas responsables. Es el tiempo de la “mayoría de edad”, de definir una profesión o formalizar la pareja. Se vive una permanente tensión entre un pedido social de compromiso, responsabilidad y estabilidad confrontado con la genuina necesidad de probar la propia libertad, de generar autonomía y de ser creativos. El clima astrológico sugiere: escuchar los dos pulsos, pues serán la clave de integración para una personalidad madura, vital y responsable de sus elecciones. Es difícil, a esta edad, integrar ambos deseos pues parecen contrapuestos y solemos polarizarnos en uno o en otro: nos estereotipamos en el “rebelde way, libre y reactivo al compromiso” o en su opuesto, el “exigido sostenedor”. El polo que queda sin integrar suele compensarse en el siguiente septenio. Si fuimos excesivamente responsables, el siguiente ciclo compensará con cortes en las obligaciones asumidas. Si, por el contrario, actuamos de manera excesivamente rebelde, el siguiente septenio nos compensará con una fuerte búsqueda de compromisos afectivos, de familia, estabilidad laboral y logros visibles para la sociedad.

A partir de los 28 años: sostenerse por uno mismo ¿Qué dice el reloj planetario? Es el tiempo del “retorno de Saturno”. ¿Y qué significa esto? Es una etapa crítica en la que todos los supuestos sobre la realidad personal se ponen a prueba. Es tiempo de descubrir un auténtico lugar en el mundo, más allá de la autoridad con la que se cumplió o ante la que se reaccionó pero que, en definitiva, nos condicionó la vida. Es tiempo de hacerse cargo de uno mismo, los padres ya no deberían ocupar el lugar de: “cualquier cosa me bancan ellos”, los progenitores pasan a ser vistos como humanos con sus propias limitaciones. El clima astrológico sugiere: priorizar el propio sostén y asomarse a la novedad de ser sostén de otros, convertirse en padre o madre, dar límite y seguridad a hijos. Son situaciones de máxima exigencia que nos enfrentan con la tendencia a escapar si se fue híper-adaptado en el septenio anterior. Si, por el contrario, se fue rebelde, se evidencia la falta de práctica en ser responsable y cumplidor. Y esto puede generar un “sostenedor durito y de manual” extremadamente rígido y estructurado, por miedo a desbarrancar.

A partir de los 35 años: el tironeo del Alma ¿Qué dice el reloj planetario? Urano en fase de sexta, Saturno en cuadratura con él mismo. ¿Y qué significa esto? Es momento de un replanteo profundo y de una evaluación de todos los ámbitos de la vida, sensación de que “el combustible de la propia vitalidad” no durará por siempre. Se hace insostenible el nivel de egocentrismo de la fase anterior. Nos cuestionamos si fuimos libres para elegir la propia vida, si solo respondimos a mandatos o reaccionamos a exigencias por vivirlas como muy duras. Es tiempo para animarse a cuestionar profundamente quién creíamos ser. Puede ser una etapa de angustia, replanteos vocacionales y emocionales, sensación de restricción de la propia y antigua creatividad. Son tiempos de mucha soledad por exigencias de trabajo o de familia que pueden llevarnos a comenzar una terapia o a caminos de autoconocimiento en búsqueda de respuestas a los cuestionamientos existenciales. El clima astrológico sugiere: es necesario hacer un balance de lo verdadero y auténtico. También es época de de descubrir aquellas actividades o vínculos que suelen incomodarnos porque respondieron solo a mandatos. También, si fuimos rebeldes y reacios a cumplir con los modelos, se cuestiona la previsibilidad del rol del exiliado.

A partir de los 42 años: ¿loco como un plumero o más auténtico y vital? ¡Liberación y cambio! ¿Qué dice el reloj planetario? Urano, Saturno y Júpiter en oposición a ellos mismos. ¿Y qué significa esto? Simple: crisis de la mitad de la vida. Así como los planetas se enfrentan a sí mismos, nosotros también debemos mirarnos de frente. Ya no se puede echar culpas a los otros, es momento de resignificar el auténtico compromiso con lo de uno junto con la necesidad de ir a buscarlo. Ya no es posible el autoengaño, la vida presiona a cambiar. Estamos en la mitad de nuestra existencia y nos preguntamos si hemos sido fieles al fuego personal más genuino. El clima astrológico sugiere: buscar los pendientes en la libertad personal y vivir con auténtica sinceridad. Es muy posible que vuelva la tentación de la juventud, de polarizarnos entre el rebelde y patear el tablero sin que nada importe o de limitarnos y defenderse enfatizando rigideces por el miedo al incipiente cambio. Si nos rigidizamos, el destino compensa vinculándonos con personas híper rebeldes y con situaciones de inestabilidad; y si nos identificamos con el insurrecto -“tirando la chancleta-, el destino compensa con mucho límite y censura.

A partir de los 49 años: hacia el viejazo o hacia la libertad profunda ¿Qué dice el reloj planetario? Urano en quincuncio. ?¿Y qué significa esto?? Es posible una cosecha placentera y redituable de lo realizado laboral y familiarmente. A través de estos logros de expansión y crecimiento aparece un estado de gracia y plenitud, sin pelearse con lo que no se logro ni nunca será, disfrutando del propio destino. O por el contrario, sino no gusta lo logrado, puede percibirse como errada la vocación elegida o las personas que acompañan. En las mujeres aparece la menopausia, puede vivirse como la “muerte” de la propia creatividad corporal, o como un ritual de liberación para comenzar a disfrutar de una sexualidad más libre. El clima astrológico sugiere: es el tiempo de liberarse y superar viejos reclamos o tensiones parentales y comenzar a tomar conciencia de ser la generación sólida de la familia.

A partir de los 56 años: la verdadera liberación ¿Qué dice el reloj planetario? Llegando al segundo retorno de Saturno. ¿Y qué significa esto? Expansión y libertad. Los viajes se hacen cada vez más valorados o posibles, suelen llegar los placenteros tiempos del abuelazgo. Descubrimiento de quien se es como “individuo”, más allá de “maternizar o paternizar”. Se duplican los 28 años, al igual que entonces comienza un nuevo ciclo: los padres probablemente ya no estén y los hijos han crecido. Es tiempo de “volver a empezar”, de armar una nueva vida, aunque a veces implique atravesar por situaciones de mucho dolor o desconcierto. Ya no se trata de cumplir o pelearse con mandatos, o de esforzarse en ser sostén de otros, sino de una genuina integración de libertad y compromiso con uno mismo. Quizás nos polarizamos en el rebelde inmaduro (el “viejo loco”) o en su opuesto cristalizado (el “viejo amargado y vulnerable” que ya no es tenido en cuenta). El clima astrológico sugiere: vivir y decidir a conciencia. Aprovechar el nuevo ciclo que la vida propone, liberarnos de mandatos, habilitarnos a ser más creativos, a expresarnos de manera natural y placentera.

A partir de los 63 años: ¿máxima libertad o máxima rigidez? ¿Que dice el reloj planetario? Urano en fase de diez. ¿Y qué significa esto? Compromiso estable y forma visible con aquello en lo que se cree y se confía. Estabilidad y profundo sentido de pertenencia en los ámbitos que se han elegido. Seguridad en lo que se trasmite. Confianza y estabilidad con respecto a lo que uno cree ser y compromiso con aquellas cosas que otorgan sentido a la propia vida. Es posible que se estén recogiendo los frutos de lo realizado. La cosecha de vida se hace evidente en la estabilidad familiar, emocional y económica y, por el contrario, se impone la resignación y la rutina. El clima astrológico sugiere: es tiempo de retiro en el ámbito profesional y se impone lo sembrado: sólido y seguro o restrictivo y limitante, probablemente será lo que nos sostendrá tanto económico como afectivamente hasta morir. Se ven los frutos de lo aportado al mundo. O, por el contrario, se está peleado y enojado con la vida y las instituciones pues no se ha sentido nunca reconocido o valorado. Es posible sentir una vida lograda y placentera, o por el contrario, lo lastimosa y víctima del abandono.

A partir de los 70 años: ¿invisibilidad o carencia? ¿Qué dice el reloj planetario? Urano en fase de desagote. ¿Y qué significa esto? Superados los setenta llega un tiempo de atravesar el umbral, de superar definitivamente la mirada ajena y las expectativas sociales. El clima astrológico sugiere: es posible convertirse en un ser invisible para la mirada social, quedando en nuestras propias manos poder vivir esta invisibilidad a favor de una total libertad o identificarnos en el abandonado y el lastimoso. Si se ha tenido una vida de autoconocimiento y compromiso, ya es tiempo para superar los temores arquetípicos y vivir con mayor confianza y vitalidad; o, por el contrario, hay riesgo de quedar pegado a los temores repetitivos y no resueltos por la conciencia.

Roberto Gutierrez Centro Astrologico Venezolano

sábado, 22 de abril de 2017

El Ciclo de 7 Años

1)     De 0-7 años. ALMA-VOLUNTAD. Es la etapa en que se crea el ego. El niño comienza a desarrollar su centro personal, su propio “yo”, su punto de gravedad. El juego es la actividad mediante la cual el niño descubre el mundo.

2)   De 7-14 años. CUERPO-SENSACIONES. Esta es la etapa de relación con los objetos. El ego se da cuenta que tiene un cuerpo. Esta etapa culmina en la pubertad y el inicio del sexo. La muerte se convierte en un tema importante, así como la posesión y colección de cosas materiales. El aprendizaje en ésta etapa es imitativo y no hay una preocupación por el significado de las ideas. En las culturas tribales, ésta etapa culminaba con la iniciación en la tribu como hombres o mujeres.

3)   De 14-21 años. ESPIRITU-PENSAMIENTO. Etapa de aprendizaje y de relaciones. La naturaleza del aprendizaje cambia y toma renovada importancia. El adulto joven comienza a preocuparse por el juicio y la síntesis de los acontecimientos de su entorno. Formulan sus propias ideas y comienzan a verse a sí mismos como parte de un sistema de ideas. El juicio tiende a ser simplista, viendo todo en términos de blanco y negro. La inteligencia científica puede despertar en ésta etapa y se tiende a desarrollar un gran entusiasmo o un gran escepticismo, dependiendo del maestro. La identificación con algún grupo en particular suele ser una idea común en ésta etapa del desarrollo. Cuando ésta identificación se prolonga más allá de ésta etapa de edad, suele ser peligrosa.  La persona joven debe encontrar su propia individualidad a los 21 años de edad para poder continuar su crecimiento.

4)   De 21-28 años. ALMA-SENTIMIENTOS. Esta es la etapa de formación de la propia familia. En la mayor parte de las sociedades, el año 21 es el pasaje a la edad adulta. En ésta etapa, el aprendizaje deberá continuar por iniciativa propia, siendo la ayuda del maestro algo secundario. El nuevo adulto forma su hogar y su familia propios y se independiza de sus padres.

5)   De 28-35 años. CUERPO-VOLUNTAD. Etapa de dominio. El aprendizaje ahora se centra en el dominio de ciertas habilidades previamente aprendidas y en el dominio del lenguaje y la conciencia. Con los hijos, se desarrolla el papel de maestro y la educación se vuelve importante. La energía creativa basada en la sexualidad se vuelve la base de todos los esfuerzos.

6)  De 35-42 años. ESPIRITU-SENSACIONES. La venta de uno mismo, ganarse la vida. En vez de canalizar la sexualidad hacia la creatividad, en ésta etapa se presenta un giro hacia una experiencia de conciencia más clara de la realidad. El individuo debe asumir el papel que le corresponde en el intercambio de bienes y servicios, encontrar el lugar donde encajan sus dones y habilidades propias en la economía. El individuo en ésta etapa se enfoca en el trabajo aplicando aquello que ha logrado dominar en la etapa anterior.

7)   De 42-49 años. ALMA-PENSAMIENTO. Competir y lograr una posición en la comunidad. A la mitad de su vida, el centro de gravedad del individuo pasa de la vida privada a la vida pública. El enfoque ahora está en establecer una posición dentro de la comunidad y una responsabilidad social. La conducta social se refina.

8)  De 49-56 años. CUERPO-SENTIMIENTOS. Apertura hacia las oportunidades y transformación de posesiones en energía. La iniciativa social se vuelve ahora la principal preocupación, al mismo tiempo que se eliminan otros apegos junto con las dependencias físicas y económicas.

9)   De 56-63 años. ESPIRITU-VOLUNTAD. El encuentro de la revelación personal o la tradición histórica. El individuo comienza a vivir únicamente para su propósito en la vida, para la realización espiritual de sus dones o talentos únicos. El mundo espiritual-mental se vuelve su principal preocupación, lo cual lo vincula con la tradición del pasado. Mientras durante los primeros 28 años de su vida puso énfasis en su cuerpo, y durante los segundos 28 años en el alma, durante los presentes años, el énfasis está en el espíritu.

10) De 63-70 años. ALMA-SENSACIONES. La encarnación de ideas en una nueva profesión o en el retiro según la vocación. La conciencia de una misión espiritual comienza a tomar forma. La persona se vuelve un protagonista y toma su lugar público para cumplir ésta misión en el plano de la sociedad.

11) De 70-77 años. CUERPO-PENSAMIENTO. Ayudar a otros como un amigo para participar en la civilización. Después de la implementación pública de sus ideas en la “casa” anterior. El individuo debe ahora moverse y comunicar sus ideas para que éstas sean de valor para otros. Esta es la casa en la que se logran las últimas expresiones creativas, mientras el individuo se percata de que sus dones son para la humanidad tan solo una pequeña contribución, una pequeña parte de una gran civilización.
 

12) De 77-84 años. ESPÍRITU-SENTIMIENTOS. Volverse un puente con el más allá, un ancestro. En ésta última etapa, el individuo se transforma en un depósito de luz. Todos los estados de conciencia se integran en la conciencia pura, el cerebro y el CHI se activan por completo en un balance perfecto y se alcanza el Ser interno. La persona que logre llegar a ésta última etapa de completa sabiduría puede ahora ayudar a otros, convirtiéndose en un ejemplo de vida con su presencia y su Ser. Este es el momento en el que el hombre cruza el umbral entre la vida y la muerte; es la preparación para la muerte del cuerpo y la culminación del viaje del alma.- El individuo sirve como una fuente de inspiración y como un puente que conecta al más allá.

Fuente: Boletines de Conciencia Azul-2009

viernes, 21 de abril de 2017

LOS DECANATOS

Los 360º del Zodíaco se dividen en 36 zonas de 10º cada una, denominadas Decanatos,
regidos por un Planeta particular y por el Signo dentro del cual se ubican.
Por ejemplo, el primer Decanato de Aries está regido por Marte, el 2° por el Sol y el 3° por
Venus; cuando un Planeta cualquiera se encuentra ubicado en el tercer Decanato, recibirá la
influencia del Signo (Aries en este ejemplo), pero también tendrá una sub-influencia venusina,
por ser Venus el Regente de este Decanato.
En el modelo de gráfico zodiacal (ver: Carta del Cielo), está indicada la disposición de los 36
Decanatos y también la de las «fases» o «terminales», que son divisiones aún más pequeñas
que los Decanatos; Las Terminalesi son de tamaño irregular, que varía entre los 3° y los 8° por
ejemplo, los 6 primeros grados de Aries corresponden a una Terminal de Júpiter, los 8
siguientes a una de Venus, los 7 siguientes a otra de Mercurio y así sucesivamente, como
puede verse en la figura indicada anteriormente. Cuando un Planeta se encuentra en uno de
sus Decanatos o Terminales, su acción se verá reforzada.
Veamos ahora algunos datos relativos a cada uno de los 36 Decanatos, los cuales han sido
extraídos de un pequeño folleto publicado por el astrólogo norteamericano C.C. Zain (se trata
antes de un resumen condensado que de una traducción literal):
ARIES.—Primer Decanato: Entusiasmo, ardor, impulso; a veces, venganza. Decanato de
actividad.
2° Decanato: Magnanimidad, atracción por el poder, influencia sobre otros, actitud para el
mando. Decanato de exaltación.
3° Decanato: A menudo, las energías se orientan en una dirección religiosa o filosófica;
espiritualismo. Decanato de Propaganda.
TAURO.—Primer Decanato: Timidez y frecuente deseo de riquezas, tendencias
mediúmnicas, posibilidad de adquirir poderes mágicos. Decanato de Determinación.
2° Decanato: Firmeza en los objetivos; es favorable a la producción literaria y artística;
posibilidad de éxito en política. Decanato de Lucha.
3° Decanato: Parece otorgar importantes aptitudes desde el punto de vista evolutivo e
iniciático, siempre y cuando el nativo logre superar las limitaciones físicas. Decanato de
Maestría.
GEMINIS.—Primer Decanato: Favorable a los intelectuales, y en particular a la
asimilación de conocimientos; facilita también las deducciones. Decanato de Intuición.
2° Decanato: Otorga fidelidad hacia las personas e ideales; obediencia a la voz interior.
Decanato de Conciencia.
3° Decanato: Gran inteligencia, pero con cierta tendencia al egocentrismo, a menos que el
nativo cultive el idealismo. Decanato de Razón.
CANCER.—Primer Decanato: Intriga y emoción; Aptitudes poéticas y dramáticas, debidas
a la sensibilidad conferida por este Decanato de los Caprichos.
2° Decanato: Energía, recursos, emotividad que puede conducir a importantes
realizaciones; aptitudes mediúmnicas. Decanato de Revelación.
3° Decanato: Inquietud, desagrado, atracción por el hogar, curiosidad, amor por la
naturaleza y sus secretos Decanato de Búsqueda.
LEO.—Primer Decanato: Se caracteriza por una gran fogosidad, la cual puede llevar al
éxito, si se canaliza apropiadamente; hay tendencia a pasar de un extremo al otro. Decanato
de Gobierno.
2° Decanato: Impulsa las tendencias filosóficas y religiosas; proporciona coraje en las
opiniones y aptitud para discernir sobre la debilidad o fortaleza de las corrientes ideológicas en Religión y Política; el nativo hallará partidarios con facilidad gracias a su don de convicción
sobre otras personas. Decanato de Reforma.
3° Decanato: Amor por el poder, junto con cualidades de liderazgo; aptitud para prestar
grandes servicios a otros. Decanato de Ambición.
VIRGO.—Primer Decanato: Otorga un grado superlativo de asimilación; mente en
actividad continua. Decanato de Finalización.
2° Decanato: Aptitud para emprender grandes trabajos, sobre todo de tipo experimental;
habilidades diplomáticas. Decanato de la Experiencia.
3° Decanato: Predispone ante todo hacia el trabajo en favor de los demás; Decanato de
Renunciación.
LIBRA.—Primer Decanato: Otorga la energía creadora propia de un pionero, en el campo
de las asociaciones humanas; los nativos bajo la influencia de este Decanato nunca deberían
buscar la retirada; Decanato de la Política.
2° Decanato: El nativo se verá enfrentado a numerosas oposiciones, las cuales deberá
superar; otorga libertad de pensamiento y acción; actitud revolucionaria frente a cualquier
coerción; es típico de los militantes en movimientos sociales. Decanato de Independencia.
3° Decanato: Tendencia al contacto con el mundo exterior; aptitudes literarias y artísticas;
no obstante, es un Decanato peligroso, ya que se encuentra próximo al Signo de la muerte.
Decanato de Expiación.
ESCORPIO.—Primer Decanato: Fuertes impulsos sexuales; energía creadora y
magnetismo vital; aptitudes naturales para curar, con base en las cualidades anteriores;
decanato de Abundancia de recursos.
2° Decanato: Carácter fuerte, por lo general, sea para bien o para mal; pasiones
exaltadas, aunque sobrevendrá un tiempo en que el nativo será llamado a sacrificar su propia
parte animal. Decanato de Responsabilidad.
3° Decanato: Gran potencia sexual, la cual puede llegar a sublimarse, llevando el alma a
la más alta cima de la perfección física y mental; idealismo y emociones intensas. Decanato
del Talento.
SAGITARIO.—Primer Decanato: Impulsa al nativo a la perfección religiosa e incluso
puede permitirle obtener la «conciencia cósmica»; la religiosidad aquí no necesita comulgar
con la ortodoxia, sino que puede expresarse por medio del amor hacia todos los seres vivos.
Decanato de la Piedad.
2° Decanato: Impulsos pioneros e instinto emigrante; la mente siempre está abierta para
lo nuevo; atracción por la búsqueda en todos los planos: fisico, mental y espiritual; gran
actividad. Decanato de Exploración.
3° Decanato: Posibilita obtener un nivel intelectual alto, cuando se trasmutan las
tendencias puramente deportivas; habilidad para la síntesis y para comunicar a otros los
conocimientos. Representa la posibilidad del más alto estado de Conciencia para la humanidad
encarnada. Decanato de Iluminación.
CAPRICORNIO.—Primer Decanato: Su acción es anunciadora de mejores condiciones;
aptitudes para la organización y la realización sistemática, bien sea en los negocios o en la
Política. Decanato de Organización.
2° Decanato: Los nativos suelen ser trabajadores infatigables, cuando orientan su mente
hacia un objetivo preciso; saben sacar partido de su medio ambiente; se muestran
persistentes y son capaces a veces de sacrificarse en aras de la evolución universal. Decanato
del Martirio.
3° Decanato: Otorga la aptitud para apoderarse de un ideal y llegar a expresarlo en forma
concreta; imaginación poderosa e intensa actividad. Decanato del Idealismo.
ACUARIO.—Primer Decanato: El nativo tiende a seguir sus propias ideas; su capacidad
de conocimiento es excepcional, lo mismo que sus aptitudes inventivas; inclinación hacia el
progreso. Decanato de Originalidad.
2° Decanato: Otorga la aptitud para desprenderse del cuerno físico denso y moverse en el
mundo hiperfisico, bajo la forma sutil o astral; por consiguiente, posibilidad para desarrollar
una habilidad natural que permite al individuo obtener información proveniente de otras
dimensiones; recursos de imaginación inagotables. Decanato de la Inspiración.
3° Decanato: Simboliza la tendencia a contraer matrimonio por razones diferentes al
sentimiento, o también a renunciar del todo al amor, pero en tal caso, el nativo corre el riesgo
de ser consumido por su propia energía dirigida en sentido inverso; los nativos deberían
buscar una especie de asociación armoniosa con un alma gemela de sexo contrario al suyo.
Decanato de la Represión del deseo.
PISCIS.—Primer Decanato: Facultades psíquicas y tendencia al misticismo; con
frecuencia, habrá aptitudes clarividentes y facilidad para la interpretación esotérica de los
fenómenos. Decanato de la Verdad.
2° Decanato: Es un camino lleno de restricciones y limitaciones a menudo asumidas en
forma voluntaria; los nativos se muestran impresionados ante las cosas espirituales y con
frecuencia pueden ser llamados a cumplir una importante misión espiritual sobre la Tierra;
buscarán aliviar los males físicos y morales de los demás. Decanato del Auto sacrificio.
3° Decanato: Ofrece múltiples posibilidades; es como una recapitulación de todos los
demás; los nativos se muestran adaptables a un nivel extremo; sus mayores posibilidades
están en la investigación psíquica. Decanato de las Vicisitudes.
En las notas anteriores, no hemos pretendido traducir en forma literal a su autor, sino
ofrecer un vistazo general de su teoría, acompañado por las palabras claves que utiliza al final
de cada Decanato; el estudio de C.C. Zain sobre los Decanatos, forma parte de un Curso de
Astrología editado por las «Hermandades de la Luz» en Los Angeles, California.
Las indicaciones anteriores podrán tomarse en consideración, cuando un Decanato esté
ocupado por el Sol, el ASC o la Luna, con lo cual habría tres Decanatos a tener en cuenta para
una Carta Natal, correspondientes a la posición de las Luminarias y el ASC.
Aunque el texto que hemos resumido ha sido publicado en 1935, hemos creído valioso
conservarlo, a falta de otros documentos que lo superen. Vale la pena añadir, que por el hecho
de encontrarse un Planeta en su propio decanato, no parece aumentar en modo alguno su
influencia, sino que ejerce, más probablemente, un efecto de tipo psicológico pero en este
punto, como en muchos otros, carecemos por el momento de las investigaciones sistemáticas
necesarias.
Fuente: Diccionario Astrológico
Henri J. Gouchon
NOTA: como bien dice el autor en el texto, “hemos creído valioso conservarlo, a falta de otros
documentos que lo superen”.
Nosotros disponemos de esos textos. En el Astronomicon o Los cinco Libros Astrológicos de
Marcus Manilius traducido por Demetrio Santos, (hay otra buena traducción de Francisco
Calero y María José Echarte en la Biblioteca Clásica de Gredos bajo el titulo de Astrología) se
da una ordenación distinta, yo que valoro lo antiguo prefiero o doy por más cierta. En este
libro se expone la filosofía del asunto así: Comenzando en Aries se otorga el decanato según la
ordenación de los Signos. Habrá tres ciclos zodiacales en los 36 decanatos del círculo.
Ejemplo:
10 Decanato a Aries, por ser el primero de los Signos.
20 Decanato a Tauro, que es el segundo Signo.
30 Decanato a Géminis, siguiendo la secuencia zodiacal.
Luego en Tauro se comienza con el siguiente Signo que es Cáncer, le sigue Leo y termina con
Virgo. Se completan al llegar a los últimos 10o de Piscis, 36 decanatos.
El párrafo citado al principio y tomado del Diccionario de Astrología es en realidad la secuencia
u ordenación de las Faces que aparecen en la rueda básica que cada uno de ustedes tiene y
que vienen explicadas en el Libro de los Juicios de las Estrellas, tomo I de Abraham Ben Ezra
publicado por la editorial Biblioteca de Sirvienta.
Es importante hacer notar que los decanatos hacen alusión a los signos y la faz al planeta.
A continuación un breve párrafo del Libro 4o de Manilius:
"Esta relación descubre las fuerzas del mundo oculto, y divide el trabajo
cielo de diversos modos, y bajo distintas bases, conectando las partes del círculo
mejor y de modo más frecuente. No te hagan errar en tu entendimiento las
cualidades más destacadas de los Signos, pues los astros no se ofrecen
claramente a los mortales, sino que más bien se disfrazan. Hay que penetrar
más profundamente en el estudio y buscar las características contenidas en otros
Signo y en el conjunto de los Signos siguientes: y según la zona del Signo en
que ha nacido el sujeto, se tendrán sus cualidades, dado que en esa zona se ha
formado, y las características derivan de las condiciones de dicho decanato.
Un ejemplo de ello lo tenemos cuando nacen varios sujetos bajo el mismo
Signo, y que entre tantos miles de seres animados nacidos en él existen otros
tantos caracteres diferentes: exteriormente dependen del mismo asterismo y
nacen confundidos los hombres y los animales. Pero realmente sus bases se
hallan en la parte común de diversos Signos, lo que hacen diferenciar a unos de
otros. No solamente se aplicarán Aries a la lana, Tauro al arado, Géminis a las
musas, Cáncer a los negocios, Leo a la caza, Virgo a la enseñanza, la poderosa
Libra a las medidas, Escorpión a la lucha, Sagitario a las fieras, Capricornio al
fuego, el joven Acuario a sus aguas y el gemelo Piscis al mar: sino que han de
combinarse las diferentes influencias de los otros Signos en cada uno.
Tú dirás: me obligas a hacer un trabajo arduo y sutil, hundiendo mi mente
de nuevo en la gran oscuridad cuando ya me parecía que iba a ver la luz con un
sencillo razonamiento. Pero es que lo que andas buscando es la misma
Divinidad: ¿cómo vas a intentar escalar el cielo, engendrado tú mismo por él,
conocer los hados de la ley necesaria que te gobiernan traspasar los límites de tu
entendimiento y posesionarse del Universo?
El trabajo ha de ser proporcional al resultado, y tales conocimientos no se
logran sin dificultades, y no hay que asustarse de las pendientes y obstáculos del
camino. Admitir que se puede hacer es suficiente, los demás depende de
nosotros.
Pero sin horadar los montes no conseguirás el oro, la tierra que hay encima
se opone a que extraigas su riqueza (para que lleguen las piedras preciosas hay
que recorrer el mundo entero). Se afrontan los mares para conseguir gemas de
precio. Las rentas anuales consumen las esperanzas del angustiado labrador, y
¿qué producción darán los engañosos campos? ¿Buscaremos la ganancia en los
barcos, o haremos la tierra para conseguir el botín?
Da vergüenza anhelar bienes perecederos a tal coste. El lujo de también
procura fatigas, el vientre vigila entre las ruinas, y los descendientes suspiran a
menudo esperando nuestra muerte. ¿Qué daremos por el cielo? ¿Cuál es el
precio por el que todo puede venderse? El hombre ha de entregarse asimismo
para que pueda convertirse en Dios.

El Libro IV. Caracteres de los nativos y destino humano. Párrafos 360, 370, 380, 390.
Astronómicon. Los Cinco Libros Astrológicos.
Autor: Marcus Manilius
Traducción: Demetrio Santos.
Editorial Barath, 1982.