domingo, 12 de octubre de 2014

La Astrología

Si estudiamos las civilizaciones más antiguas, si nos detenemos en el momento en el que lamentablemente los seres humanos comenzamos a utilizar la fe a través de la religión para adoctrinar y dominar las masas, para tener  poder económico, político y social; si tratamos de ser objetivos y lógicos sin influencias externas nos daríamos cuenta que en un momento de la historia, las ciencias como las astronomía, la astrología, la medicina, la herbología, la numerología, la alquimia, formaban parte de un todo, no estaban separadas, una apoyaba a la otra y los conocedores, los sabios, los asesores, estaban dotados de todos esos conocimientos para responder a las necesidades sociales, políticas, de salud, economía, de su población.
Desde las primeras civilizaciones como los Asirios, los Sumerios (una de las más antiguas civilizaciones humanas, asentada en la baja Mesopotamia hace 5000 años y los primeros en desarrollar la escritura), observaban el cielo y registraban sus movimientos en tablillas de arcilla, sirviendo para la temporalización de la vida diaria. Luego muchas otras como los Egipcios, los Persas, los Mayas, utilizaron la influencia de los movimientos planetarios para planificar las cosechas de alimentos, estudiaban el momento de las crecidas de los ríos para migrar a sitios más seguros y  para  planificar un mejor modo de vivir.
La Astrología es un lenguaje simbólico, es una manera de describir el camino a seguir en cada ser humano con las bondades que da el libre albedrío, de escoger una u otra opción, sin salirnos de lo que los planetas, que son energías arquetípicas, nos dan en cada área de nuestra vida (casas astrológicas). La Astrología describe la vida desde el nacimiento hasta el momento de pasar a otro plano. No es magia, no es adivinación es simplemente la sincronización de un Universo que no está aislado de nosotros y el Dr. Carl G. Jung psicólogo e investigador lo describe en una de sus teorías donde expresa que existe una sincronía entre el movimiento de todos los cuerpos celestes y los hechos o acontecimientos ocurridos aquí en nuestro planeta Tierra.
La Astrología es la mejor herramienta que poseemos para saber nuestras capacidades, nuestras habilidades, nuestros puntos más débiles en cuanto a salud física y mental, espiritual, es saber si está dado en esta existencia la posibilidad de ser padres, de ser médicos, astronautas, maestros,  porque nos describe perfectamente en que seremos buenos y en donde no debemos insistir. Es saber quiénes somos y entender porque a veces suceden en nuestras vidas determinados sucesos en cadena o aislados que nos marcan pero que no son producto de malas energías, ni de brujerías ni de mala suerte, sino simplemente saber que va a llover y tomar la precaución de llevar un paragua para no mojarnos porque pase lo que pase va a llover.

Así que desprendámonos de las creencia erradas de que la astrología es un camino del mal (aunque lamentablemente personas inconscientes la incluyan en el nuevo testamento como algo del demonio) estudiemos y liberémonos a través del conocimiento y comencemos a comprender que somos una parte de un todo que fluye y trabaja en equipo para que todo sea perfecto.