Si estudiamos las
civilizaciones más antiguas, si nos detenemos en el momento en el que
lamentablemente los seres humanos comenzamos a utilizar la fe a través de la
religión para adoctrinar y dominar las masas, para tener poder económico, político y social; si
tratamos de ser objetivos y lógicos sin influencias externas nos daríamos
cuenta que en un momento de la historia, las ciencias como las astronomía, la
astrología, la medicina, la herbología, la numerología, la alquimia, formaban
parte de un todo, no estaban separadas, una apoyaba a la otra y los
conocedores, los sabios, los asesores, estaban dotados de todos esos
conocimientos para responder a las necesidades sociales, políticas, de salud,
economía, de su población.
Desde las primeras civilizaciones como los Asirios, los Sumerios (una de las más antiguas civilizaciones humanas, asentada en la
baja Mesopotamia hace 5000 años y los primeros en desarrollar la escritura), observaban
el cielo y registraban sus movimientos en tablillas de arcilla, sirviendo para
la temporalización de la vida diaria. Luego muchas otras como los Egipcios, los Persas, los Mayas, utilizaron la
influencia de los movimientos planetarios para planificar las cosechas de
alimentos, estudiaban el momento de las crecidas de los ríos para migrar a
sitios más seguros y para planificar un mejor modo de vivir.
La Astrología es un
lenguaje simbólico, es una manera de describir el camino a seguir en cada ser
humano con las bondades que da el libre albedrío, de escoger una u otra opción,
sin salirnos de lo que los planetas, que son energías arquetípicas, nos dan en cada área de nuestra vida
(casas astrológicas). La
Astrología describe la vida desde el nacimiento hasta el
momento de pasar a otro plano. No es magia, no es adivinación es simplemente la
sincronización de un Universo que no está aislado de nosotros y el Dr. Carl G. Jung psicólogo e investigador lo describe en una de sus teorías donde expresa que existe una sincronía entre el movimiento de todos
los cuerpos celestes y los hechos o acontecimientos ocurridos aquí en nuestro
planeta Tierra.
La Astrología es la mejor
herramienta que poseemos para saber nuestras capacidades, nuestras habilidades,
nuestros puntos más débiles en cuanto a salud física y mental, espiritual, es
saber si está dado en esta existencia la posibilidad de ser padres, de ser
médicos, astronautas, maestros, porque nos
describe perfectamente en que seremos buenos y en donde no debemos insistir. Es
saber quiénes somos y entender porque a veces suceden en nuestras vidas
determinados sucesos en cadena o aislados que nos marcan pero que no son
producto de malas energías, ni de brujerías ni de mala suerte, sino simplemente
saber que va a llover y tomar la precaución de llevar un paragua para no
mojarnos porque pase lo que pase va a llover.
Así que desprendámonos de
las creencia erradas de que la astrología es un camino del mal (aunque
lamentablemente personas inconscientes la incluyan en el nuevo testamento como
algo del demonio) estudiemos y liberémonos a través del conocimiento y
comencemos a comprender que somos una parte de un todo que fluye y trabaja en
equipo para que todo sea perfecto.


